Colecta Mas por Menos

Carta de Mons. José Slaby

Slaby

Cada año nos acercamos para invitarlos a participar en la tradicional colecta MAS X MENOS cuyo lema de esta edición es : TU SOLIDARIDAD FORTALECE MI ESPERANZA.

La Solidaridad es uno de los valores humanos más importantes y relevantes que caracteriza a nuestro pueblo ARGENTINO, especialmente en las situaciones críticas y esenciales para todos; lo hemos experimentado a lo largo de la historia de estos 48 años de la existencia de esta acción pastoral y caritativa que realiza la Iglesia Católica con la participación activa y masiva de todo el pueblo argentino.

Somos solidarios porque en el fondo reconocemos que a todos nos une misma dignidad, los mismos derechos, las mismas posibilidades de vida y crecimiento humano, un sentimiento que da ganas de ayudar a los demás: La Solidaridad es la colaboración que se brinda sin intención de recibir nada a cambio.

Nosotros los creyentes tenemos, además del impulso natural de ser solidarios con nuestros hermanos necesitados, el mandato y deber expresado por Jesús: “Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo”. (Mateo 25, 40). Todos y cada uno de nosotros como cristianos estamos llamados a vivir como discípulos de Jesús: si él hacía las obras que Dios Padre le había encomendado se hizo solidario con nosotros en todo menos en el pecado. Los invito a mirar siempre el corazón generoso de Jesús para conocer qué respuesta práctica y solidaria debemos dar a cada situación.

La esperanza es un árbol en flor que se balancea dulcemente al soplo de las ilusiones, solía decir el escritor español Severo Catalina. Creo que si nuestros hermanos más necesitados hoy se mantienen de pie y miran con esperanza el futuro, es porque saben que la respuesta está en la invitación de Jesús a los discípulos: «Dadles vosotros…», «dar», compartir. ¿Qué comparten los discípulos? Lo poco que tienen: cinco panes y dos peces. Pero son precisamente esos panes y esos peces los que en las manos del Señor sacian a toda la multitud. (…) Y esto nos dice que en la Iglesia y también en la sociedad, una palabra clave de la que no debemos tener miedo es «Solidaridad», o sea, saber poner a disposición de Dios lo que tenemos: nuestras humildes capacidades, porque sólo con el don de “compartir” nuestra vida será fecunda y dará fruto.

En la la Misa de Clausura de la Jornada Mundial de la Juventud, en Toronto 2002, Su Santidad Juan Pablo II decía: “El mundo que están heredando es un mundo que necesita desesperadamente un nuevo sentido de fraternidad y solidaridad humana. Es un mundo que necesita ser tocado y reconciliado por la belleza y riqueza del amor de Dios. Necesita testigos de ese amor. Los necesita a ustedes para que sean sal de la tierra y luz del mundo”.

¡No permitamos que la esperanza de los que esperan nuestra solidaridad se muera!.

Con mi bendición!

+ José Slaby
Obispo de la Prelatura de Esquel
Miembro de la Comisión de Ayuda a las Regiones Más Necesitadas