Colecta Mas por Menos

Carta de Mons. Adolfo Uriona

UrionaQueridos hermanos:

Se nos viene una nueva edición -la Nº 47- de la Colecta Más x Menos que realizaremos, Dios mediante, el 10 y 11 de septiembre próximos.

La Comisión de Ayuda a las Regiones Más Necesitadas ya está trabajando en la misma y espera, de la generosidad de los fieles católicos y de todas las personas de buena voluntad, poder seguir creciendo en lo recolectado tal como se logró, con creces, el año pasado.

Vaya nuestro sincero agradecimiento a los particulares y a las instituciones que nos siguen acompañando porque saben todo el bien que de manera directa y capilar las diócesis de nuestro país pueden hacer con su aporte, verificando además la transparencia en la rendición de cuentas del dinero otorgado.

El lema que nos guiará en el presente año está inspirado en el Jubileo convocado por el Papa Francisco y reza así: “Más misericordia por Menos exclusión”

La palabra misericordia encuentra su raíz y sentido en dos expresiones del latín: miserere, que significa tener compasión y cor que significa corazón. La Misericordia, por tanto, es el amor que surge de un corazón compasivo ante la “miseria” del otro. Es propio de la relación de Dios con su criatura. Así lo encontramos en el profeta Isaías:

“¿Se olvida una madre de su criatura, no se compadece del hijo de sus entrañas? ¡Pero aunque ella se olvide, yo no te olvidaré!” (Is 49,15); y en el profeta Oseas: “Yo los curaré de su apostasía, los amaré generosamente, porque mi ira se ha apartado de ellos” (Os 14,5).

La misericordia supone esa capacidad de conmoverse “desde las entrañas” propia de la experiencia materna que lleva a una comprensión muy honda del otro. Quien tiene compasión “padece, siente, sufre junto con”…, percibe de modo comprensivo el sufrimiento de otra persona. Por tanto, la originalidad del cristianismo estará en entablar una nueva forma de relación: la que se conduce por el amor misericordioso.

Frente a esta cultura dominante donde la indiferencia, la falta de solidaridad y la competencia agresiva tiene su reinado, el cristiano será auténticamente un “signo de contradicción” en la medida en que sepa superar ese esquema “mundano” y adopte la actitud del “Verbo hecho carne” que nos viene a revelar el rostro misericordioso del Padre y entablar nuevos vínculos determinados por la misericordia. La misericordia, por tanto, no es sólo un atributo de Dios sino una propuesta de vida para todos sus hijos. La Colecta es una forma simple y concreta de manifestar esa misericordia para los excluidos, es decir aquellos que más lo necesitan. Dios les inspire a todos estos sentimientos y puedan materializarlos este año con su colaboración.

Con mi bendición.

+Adolfo A. Uriona fdp
Obispo de Añatuya
Miembro de la Comisión de Ayuda a las Regiones Más Necesitadas